Molar Impactado de 20 Años: ¿Siempre Debe Ser Extraído? Diagnóstico, Tratamiento y Proceso de Intervención Correcta
- Volkan Çelik

- 28 jul. 2025
- 4 Min. de lectura
Uno de los temas más comunes de preocupación en la salud bucal es si los molares impactados de 20 años deben extraerse siempre o no. El molar de 20 años, conocido como el tercer molar o muela del juicio, generalmente erupciona entre los 17 y los 25 años. Sin embargo, en algunas personas, estos dientes no pueden salir correctamente y permanecen atrapados en el hueso o en las encías. A este problema se le llama "molar impactado de 20 años". Mientras que muchos molares impactados de 20 años no causan síntomas y permanecen sin problemas, en algunos casos pueden ocasionar dolor, infecciones, alteraciones en la estructura de la mandíbula y daños en los dientes cercanos, lo que puede llevar a problemas graves. Sin embargo, la presencia de un diente impactado no significa automáticamente que deba ser extraído. La decisión debe tomarse en función de la posición del diente, la estructura bucal, el daño que pueda estar causando a los dientes adyacentes y la salud bucal general del paciente.
Especialmente en personas con mandíbulas estrechas, puede no haber suficiente espacio para que el molar de 20 años erupcione. En este caso, el diente no erupciona, o bien erupciona de manera inclinada y ejerce presión sobre el segundo molar. Esta presión puede causar dolor, apiñamiento dental, problemas en las encías y alteraciones ortodónticas. En individuos que han recibido tratamiento ortodóntico, los molares impactados de 20 años pueden causar que los dientes se desajusten nuevamente y pongan en riesgo la durabilidad del tratamiento. En tales casos, puede recomendarse la extracción del molar impactado de 20 años. Sin embargo, en algunos casos, el molar impactado de 20 años puede estar completamente en una posición horizontal en el hueso y, si no causa daño a los tejidos circundantes, no es necesario extraerlo. Un molar impactado de 20 años que no cause patología, tanto clínica como radiográficamente, puede permanecer en la boca durante muchos años y ser monitoreado regularmente.
La intervención más importante en relación con los molares impactados de 20 años es cuando hay signos de infección. Los síntomas como hinchazón de las encías, enrojecimiento, dificultad para abrir la boca, agrandamiento de los ganglios linfáticos debajo de la mandíbula, mal aliento, dolor de cabeza, dolor irradiado hacia la garganta indican que hay una infección alrededor del diente impactado. En estos casos, primero se administran antibióticos para controlar la infección, y después se planifica la extracción del diente. En algunos casos, el diente impactado puede ejercer presión sobre la raíz del segundo molar, dañando este diente sano. Si hay caries, reabsorción de la raíz (descomposición de la raíz) o complicaciones similares, la extracción del diente impactado se vuelve inevitable. También pueden desarrollarse situaciones patológicas más graves, como la formación de quistes o tumores causados por el diente impactado. En estos casos, se requiere una intervención quirúrgica.
Sin embargo, antes de extraer cualquier molar impactado de 20 años, es esencial realizar un examen detallado y una evaluación radiográfica panorámica. Debe analizarse la posición del diente dentro del hueso mandibular, su proximidad a los nervios circundantes y su relación con los dientes adyacentes. Los molares de 20 años en la mandíbula inferior pueden estar muy cerca del nervio mandibular. Si este nervio se daña, el paciente puede experimentar pérdida permanente de sensibilidad, hormigueo o adormecimiento. Por esta razón, la extracción de molares de 20 años en la mandíbula inferior requiere más precaución y experiencia quirúrgica. Si el diente debe ser extraído, generalmente se realiza bajo anestesia local y por un cirujano maxilofacial. Los dientes en posiciones simples pueden extraerse con una extracción estándar, mientras que los dientes completamente impactados en el hueso pueden requerir incisiones quirúrgicas y levantamiento del hueso.
El molar impactado de 20 años no siempre tiene que ser extraído. Después de un examen detallado por parte del dentista, se puede decidir que algunos dientes permanezcan en la boca. En estos casos, es necesario realizar un seguimiento regular del diente. Si no se desarrollan síntomas como dolor, hinchazón, dificultad para masticar o problemas en las encías, no es necesario intervenir. Sin embargo, los controles regulares en la juventud permiten detectar posibles problemas antes de que se presenten. Si se identifican problemas potenciales que el diente impactado pueda causar en el futuro, la extracción temprana del diente será más fácil y sin complicaciones. A medida que envejecemos, la estructura ósea se endurece y el tiempo de recuperación aumenta. Por lo tanto, el momento de la intervención es crucial para el éxito del tratamiento.
En conclusión, la decisión sobre si extraer un molar impactado de 20 años depende completamente de cada paciente y la estructura de su boca, la posición del diente y sus síntomas pueden variar. La presencia de un diente impactado por sí sola no es suficiente para justificar su extracción. Si los tejidos circundantes están saludables, no causa problemas ortodónticos ni presenta riesgo de infección, no es necesario extraer el diente. Sin embargo, si hay inflamación, dolor, hinchazón, daño a los dientes cercanos o alteraciones ortodónticas, se recomienda la intervención quirúrgica temprana para extraer el diente. La decisión final sobre los molares impactados de 20 años debe tomarse después de una evaluación detallada por parte de un dentista o cirujano maxilofacial. Por lo tanto, es importante realizar controles dentales regulares para mantener la salud bucal y prevenir posibles problemas. Un diagnóstico temprano y una planificación adecuada en el tratamiento de los dientes impactados son claves para mantener una estructura bucal saludable y una vida de calidad.



